viernes, 26 de octubre de 2018

Cómo vender más usando principios de psicología 6: El principio de la escasez


No sé si a ustedes les pasa, ¿suelen interrumpir una conversación interesante cuando suena el teléfono, e ir a contestarlo?

Probablemente, el contenido de esa llamada no tendrá interés, será una chorrada,… Pero se disculpan con su interlocutor y atienden el teléfono ¿no?

Se debe a que existe un principio psicológico que los seres humanos tenemos impreso en nuestras mentes: el principio de la escasez, según el cual una oportunidad es percibida como más valiosa cuando su disponibilidad es limitada.

Ese principio se aplica a productos, servicios, actividades, pensamientos, lugares y cualquier otro elemento que pueda ver limitada su oferta.

En el ejemplo de arriba, nuestro comunicante telefónico tiene una peculiaridad irresistible de la que carecen las personas con la que estábamos hablando: su inaccesibilidad potencial. Si no atendemos la llamada, tal vez la perdamos (con toda su información).

Las cosas son más atractivas cuando su disponibilidad es limitada. Los coleccionistas de tarjetas, sellos y antigüedades son los mejores exponentes. Pero ese principio nos afecta a todos y puede ser utilizado intencionadamente para gestionar al alza el valor percibido de un producto común y corriente, como saben muchos vendedores.

¿POR QUÉ REACCIONAMOS ANTE LA ESCASEZ DE UN PRODUCTO ASIGNÁNDOLE UN MAYOR VALOR?

Cuando nos enfrentamos a un producto escaso, nuestra mente pone en marcha dos mecanismos.

El primero es un atajo perceptual, por el cual aceptamos el hecho de que algunas cosas difíciles de poseer son generalmente más valiosas que las cosas que son fáciles de poseer, y por lo cual generalizamos esa observación para concluir que todas las cosas que son difíciles de conseguir son más valiosas.

El ser humano valora los recursos escasos, como por ejemplo los diamantes. Son un recurso preciado, es muy complicado extraerlos de la tierra y es un recurso finito. Llegará el día que no habrá más diamantes, con lo cual al ser un bien preciado que no es infinito, su precio siempre subirá ¿Verdad que cuando un pintor muere, sus cuadros se revalorizan? ¿Por qué sucede esto? Pues porque al final el número de cuadros no puede crecer más, nadie puede pintar como ese pintor pintaba y nadie podrá firmar un cuadro por él. Cuando el pintor se muere sus cuadros siempre se revalorizan.

El segundo mecanismo está relacionado con nuestro poder de decisión. Cuando las oportunidades escasean, perdemos libertad de elección y odiamos perder una libertad que poseemos. Cuando nuestra libertad de elegir es reducida o amenazada, sentimos la necesidad de retenerla lo cual hace que deseemos aún más esa libertad, y los bienes o servicios asociados a ella. Por ello cuando algo interfiere con nuestro libre acceso a un producto, reaccionamos en contra de esa interferencia tratando de poseer ese producto más que antes.

Los estudiantes de la Universidad del Estado de Florida, pasaron de  calificar de insatisfactoria la comida de la cafetería del recinto a apreciar mucho más la comida de su cafetería.  Sin que la calidad de la comida, se hubiera alterado en absoluto, debido a enterarse de que, como consecuencia de un incendio, no podrían comer en la cafetería durante las dos semanas siguientes (1). La modificación que provocó el cambio de opinión fue su no disponibilidad.

En una habitación había dos juguetes igual de atractivos, colocados de forma que uno quedaba junto a una barrera de plástico transparente y el otro detrás de ella. Con algunos niños se utilizó una barrera de plástico de sólo 30 cm, que no constituía un obstáculo real para llegar al juguete, puesto que los niños podían alcanzarlo perfectamente por encima. Con otro grupo se utilizó una barrera de 60 cm, que era imprescindible rodear para llegar al juguete. Los autores del experimento querían averiguar cuánto tardaban los pequeños en establecer contacto con los juguetes.

Los resultados fueron claros: cuando la barrera no tenía altura suficiente para impedir el acceso al juguete que había detrás, los niños no mostraban predilección por ninguno de los dos, (tardaban lo mismo en tocar el juguete que estaba detrás de la barrera que el que estaba junto a ella). Sin embargo, cuando la altura de la barrera convertía a ésta en un verdadero obstáculo, los niños se dirigían directamente hacia el juguete más difícil de alcanzar y lo tocaban mucho antes que el otro. (2).

Cuando las autoridades del condado de Dade, en Miami (Florida), promulgaron una ordenanza que prohibía el uso —¡y la tenencia!— de detergentes y productos de limpieza con fosfatos, la mayoría de los consumidores de Miami terminaron considerando los detergentes con fosfatos mejores productos que antes. 

En comparación con los habitantes de Tampa, no afectados por la ordenanza del condado de Dade, la población de Miami calificaba los detergentes con fosfatos como más suaves, más eficaces en agua fría, con mayor capacidad para blanquear y más enérgicos contra las manchas. (3 y 4).

Los estudiantes de la Universidad de Purdue a los que se mostró anuncios de una novela con el texto: “Obra para adultos. No recomendable para menores de 21 años” tenían mayor deseo de leer la novela y estaban más convencidos de que les iba a gustar que los que pensaban que no tenían restricciones para acceder al libro. (5).

Estamos tan acostumbrados a conseguir cualquier tipo de producto o servicio en el momento que queremos que cuando vemos la posibilidad de perder esa oferta reaccionamos y lo compramos. Dado el enorme poder del principio de escasez sobre el valor que asignamos a las cosas, es natural que los profesionales de la sumisión traten de usarlo en beneficio propio.

¿CÓMO UTILIZAR EL PRINCIPIO DE ESCASEZ EN LA VENTA DE SUS PRODUCTOS O SERVICIOS?


Tal vez la utilización más clara del principio de escasez sea la que se produce en la táctica de la serie limitada, que consiste en informar a los clientes de que hay escasez de determinado producto y no se puede garantizar un suministro prolongado:

Cuando se vendan, se acabó, porque ya no lo fabricamos”. “Es una de las dos únicas parcelas de esquina que quedan sin vender en toda la urbanización”. “A lo mejor le interesa llevarse hoy más de una caja porque nuestro stock se está reduciendo y no sabemos cuándo recibiremos más”.

Por ello, ofrezca cantidades limitadas: informe a sus clientes potenciales de que tiene un número limitado de unidades o de plazas a la venta. Sólo tiene 25 piezas en el almacén, sólo hay 10 plazas disponibles.

Su cliente no sabe el plazo de tiempo que tiene para comprarlo. En este caso, se combina la escasez de tiempo con la escasez de productos. Y la presión para tomar la decisión y comprar aumenta, ya que el cliente no sabe si las unidades se acabarán dentro de un mes o mañana mismo.

Otra manera de emplear la escasez, para impulsarnos a comprar, es el producto exclusivo:

Saber que estás entre los 1.000 únicos poseedores globales de un producto determinado satisface la vanidad personal y revaloriza el objeto en cuestión. Hay marcas muy conocidas de lujo que lo que hacen es ganar más dinero por prenda pero su colección es más limitada y no todo el mundo puede acceder a ella.

Relacionada con la técnica de la serie limitada está la táctica de la “fecha tope”, en la cual se pone un límite de tiempo a la posibilidad que tiene el cliente de conseguir lo que le ofrece.

Algunos vendedores a domicilio dicen que su equipo sólo va a estar ese día en la zona donde vive el cliente; después desaparecerá, y con él la oportunidad de comprar: “Son tantas las personas a las que tengo que ver, que solo puedo visitar una vez a cada familia. Por las normas de la empresa, aunque usted decida más adelante que quiere este aparato, no podré volver por aquí para vendérselo”.

Se trata de «impedir que los posibles compradores tengan tiempo de reflexionar sobre el trato y hacerles creer que más adelante no estará a su alcance, lo que les hace desearlo.

Ponga fechas límite (deadline): informe a sus clientes potenciales de que la oferta sólo es válida durante un período limitado de tiempo. Una forma muy simple es colocar un cartel de “oferta limitada”, “¡oferta del 20% durante los 15 primeros días!”, u “oferta válida solo durante este mes”.

Si le dice a sus clientes que tienen que tomar una decisión rápidamente, o hoy o entre hoy y mañana, fuerza a sus clientes a decidir que sí, lo compran, o que no.

Sin embargo esos mensajes son utilizados por tantas compañías que muchos consumidores simplemente han aprendido a ignorarlos.

Otra manera de emplear la escasez es comunicar que de repente el suministro se va a agotar.

Es un coche que se va a comercializar como una serie de tirada limitada. Apenas cien unidades para el mercado europeo muchas de ellas ya adjudicadas”.

Comunicarle al cliente que tal o cual producto va a estar en falta a partir de la semana que viene, ya sea porque la fábrica cierra por vacaciones, porque se quedó sin materia prima para su elaboración, o por lo que fuera, es una manera de incentivarlo a que pida una cantidad mayor de la habitual para sentirse seguro y con las necesidades inmediatas cubiertas.

La eficacia de esta táctica se incrementa con la “información exclusiva”: Se va a agotar y sólo unas pocas personas lo saben.

¿Es usted uno de los elegidos? La pertenencia a un club exclusivo es atractivo, porque alimenta nuestra autoestima haciéndonos sentir especiales y destacar sobre los demás.

El pedido del artículo en cuestión puede alcanzar el triple (6) cuando la escasez que pronostica el vendedor tiene el carácter de “rumor” o “información exclusiva”.

La estrategia se traduce en algo más o menos así: “Que quede entre nosotros, pero parece que el producto X va a estar en falta para navidad. La fábrica está con un problema... Tal vez te convendría reforzar el pedido con algunas cajas más, pero esto no lo puede saber nadie. Te lo cuento por la confianza que nos une después de tantos años”.

EMPLEAR LA ESCASEZ CON PRUDENCIA

La escasez anima a las personas a tomar decisiones rápido. Pero cuidado: porque forzar mucho el principio de escasez puede tener un efecto adverso. La escasez tiene que tener sentido. Si va a crear algo artificial que no tiene ningún sentido, perderá credibilidad. Por ejemplo: si no existe una cantidad limitada, es mejor no utilizar este método. En ese caso es mejor aumentar el precio a partir de una fecha límite.



REFERENCIAS MENCIONADAS:


1.- Robert Cialdini. Influencia. Ciencia y práctica. Ed: JM Sastre. Barcelona 1990.
2.- Sharon S. Brehm and Marsha Weintraub. Physical Barriers and Psychological Reactance: Two-year-olds. Responses to Threats to Freedom. Journal of Personality and Social Psychology 35 (1977): 830–836.

3.- M. B. Mazis, R.B. Settle y D.C. Leslie. Elimination of phosphate detergents and psychological reactance. Journal of Marketing Research, 19 (1973): 390-395.

4.- Michael B. Mazis. Antipollution Measures and Psychological Reactance Theory: A Field Experiment. Journal of Personality and Social Psychology 31 (1975): 654–666.

5.- D.A. Zellinger, H.L. Fromkin, D.E. Speller, C.A. Kohn. A commodity theory analysis of the effects of age restrictions upon pornographic materials. Journal of Applied Psychology, (1975) 60(1): 94-99.

6.- A. Knishinsky, “The Effects of Scarcity of Material and Exclusivity of Information on Industrial Buyer Perceived Risk in Provoking a Purchase Decision” (Doctoral dissertation, Arizona State University, 1982).

sábado, 20 de octubre de 2018

¿Ventas cruzadas en la farmacia comunitaria?

Hace casi un año escribí una entrada sobre ventas cruzadas y su aplicación en la farmacia. Cada cierto tiempo recibo algún correo solicitando que escriba algo más sobre ello. “Te agradecería que me mandaras pautas para trabajar en este campo…” “¿Cómo puedo conseguir fichas de ventas cruzadas?”, etc. En este blog habrán podido leer que el valor diferencial de la profesión y, por tanto, su futuro, reside, no en la logística, ni en la capacidad comercial, sino en la gestión del conocimiento. También han podido deducir que soy firme partidario de desarrollar una cartera de servicios en la farmacia, pero a la hora de ofertarlos habrá que saber venderlos, recurriendo a técnicas de ventas y marketing.

¿Me estoy equivocando al dejar de lado la opinión de compañeros que proponen usar técnicas comerciales en la farmacia? ¿Puede ser posible encontrar un equilibrio entre actividad comercial y actividad sanitaria en la farmacia? (pese a que lo sanitario sea lo prioritario). Les invito a que reflexionemos sobre ello.

Dos  últimas cuestiones: no pretendo escribir un listado de protocolos y ejemplos sobre ventas cruzadas (aunque intentaré ejemplificar cada afirmación), ya que sería poco útil para cambiar de forma de actuar si previamente no se  modificó el "esquema mental" al entender que hay cosas que no se está haciendo del todo bien, y el por qué. Finalmente, poco a poco iré escribiendo, aunque de manera discontinua, diferentes entradas para enseñarles a realizar venta cruzada en la farmacia.

VENTAS CRUZADAS Y FARMACIA COMUNITARIA ¿SON COMPATIBLES?

En la farmacia, la relación entre actividad empresarial y actividad sanitaria es inevitable. Asumimos que la farmacia es un establecimiento sanitario. Pero ¿con qué se pagan las facturas? Con las ventas: ofrecemos un producto o un servicio, alguien lo necesita o  se interesa por él, y se realiza el intercambio de producto/servicio por dinero y/o un documento de financiación de medicamentos (receta).

Pero esa relación comercial-sanitaria tiene que ser ética y estética, estar basada en un estricto código ético y con un objetivo prioritario: siempre mejorar la salud del individuo o de la población. 

A partir de aquí, puede buscarse un equilibrio coherente entre dispensación de medicamentos y la venta libre (y proactiva) de OTC y productos de parafarmacia, siempre respetando y marcando ciertos límites. El principal, que la farmacia es un establecimiento sanitario.

Hablar de venta cruzada es un tema bastante peliagudo, ya que suelen mezclarse la necesidad de vender y rentabilizar al cliente, y la responsabilidad de la farmacia en proporcionar soluciones útiles y eficaces para mejorar la salud.

Existe cierta confusión en este sentido, por un lado hay mensajes contradictorios:


Muchas empresas explotan de manera excesiva el concepto, lo que está llevándoles a minar la paciencia de sus clientes, al sentir éstos que son objeto de ofertas excesivas con el simple objetivo de que adquieran los productos y/o servicios que se le ofrecen.

Sin embargo, la venta cruzada ocurre cuando, tras escuchar al cliente y ofrecerle un producto o servicio que satisfaga sus necesidades, se le presenta, al menos, un segundo producto o servicio que mejore los resultados del primero, o sea complementario para el logro de los resultados deseados.

En nuestro campo, un ejemplo interesante sería el farmacéutico que, al dispensar una receta a un paciente diabético, muestra interés por el estado de su piel, pues con la diabetes tiende a resecarse, incentivando el interés del cliente en las cremas hidratantes.

Otro ejemplo: algunos antibióticos, antihipertensivos, antidepresivos, AINE, o anticonceptivos orales son fotosensibilizantes. En estos casos, debe recomendarse al paciente una mínima exposición a la radiación solar y el uso de protectores solares.

LO PRIMERO ES ESCUCHAR AL CLIENTE

El concepto de escuchar al cliente cubre tanto la escucha como la indagación sobre sus necesidades. Una vez se tenga clara las necesidades, ayudar al consumidor, dando solución a problemas que puede que desconozca a través de la recomendación de un segundo o más productos. De este modo el vendedor satisface al cliente, lo fideliza y da valor añadido a su actividad, diferenciándose así de la competencia. Esto además significa que innova en la atención al consumidor, algo muy necesario en tiempos difíciles como los actuales.

Supongamos que un paciente entra en la farmacia y nos solicita una bolsa de frío/calor. Como farmacéuticos nos interesaremos por su salud y preguntaremos si se ha lesionado haciendo algún deporte o tiene alguna contusión.

Este paciente nos comenta que ha estado jugando al tenis (deporte que suele practicar a menudo) y que siempre después de jugar le duele el codo. Un amigo le recomendó usar una bolsa de frío/calor que iba muy bien.

Puede comentarse que este tipo de lesión puede ser una lesión más crónica llamada “codo de tenista” y que además de aplicar calor en la zona, el uso de AINE es positivo para aliviar ó eliminar el dolor y la inflamación, ya sea en aplicación tópica (cremas y geles) o ingeridos.

También se recomienda el uso de bandas de epicondilitis, que ayudan a aliviar los dolores para poder realizar las tareas cotidianas y empezar nuevamente con la actividad deportiva de forma suave. A colación con esta medida, debe recordarse que la reeducación postural es la medida más efectiva. Corrigiendo los movimientos, se evitan los vicios posturales tan nocivos para las estructuras tendinosas.

NO ES AUMENTAR EL TIQUE SINO SATISFACER NECESIDADES

Una venta cruzada no consiste simplemente en vender más ofreciendo productos indiscriminadamente a los clientes, ni en vender más de lo mismo a los clientes de toda la vida, aprovechando su confianza en el farmacéutico. No se trata de forzar al cliente a que compre más cosas de las que tenía pensado, porque aunque consiguiésemos convencerlo, quizás a posteriori se sienta un poco engañado, sino de “facilitarle” las cosas, ofrecérselo o ponérselo en bandeja, pero sin que se sienta presionado a realizar esa compra a mayores.

Aunque no adquiera el producto adicional, el cliente se retirará con la percepción de que puede contar con nosotros, para ayudarle a tomar la mejor decisión de compra, y el conocimiento de que contamos con una gama de productos o servicios que podría requerir en el futuro.

Recuerde que el incremento de ingresos, más que el objetivo principal, es una consecuencia del que sería su fin prioritario: maximizar el valor del cliente. A partir de las necesidades explícitas del usuario, busca satisfacer una necesidad oculta del comprador, cuando ya está adquiriendo un producto inicial. Esa necesidad oculta nace de la observación de los compradores, aunque sea desconocida para el comprador es predecible para el vendedor.

Entiendo que estos tiempos que corren son complicados, ya que los números han de salir, y las ventas no terminan de salir en muchos negocios. Pero siempre es preferible no forzar al cliente, pues no podemos olvidar que nuestra empresa es un proyecto de largo plazo, y que con acciones comerciales masivas y precipitadas podemos condenarlo al fracaso. Una experiencia positiva aumenta las ventas, permite las ventas cruzadas, fideliza al cliente y lo convierte en prescriptor (recomienda nuestra empresa).


POSDATA:

Esta entrada fue publicada originalmente el 1 de septiembre de 2013 en el blog “El rincón de Linimento.

sábado, 13 de octubre de 2018

Elección y distribución del mobiliario en el espacio disponible 2ª parte

En la entrada anterior tratamos la elección y distribución del mobiliario en el espacio disponible (una técnica del merchandising que se aplica en el interior del establecimiento).
Habíamos tomado las siguientes decisiones:
a).- Establecer qué espacio iba a ser destinado a exposición y venta de nuestros artículos.
b).- Situar los mostradores y las estanterías periféricas.
Hoy trataremos las 2 últimas decisiones a tomar durante la distribución del mobiliario:
a).- Ubicar las categorías (en las estanterías).
b).- Emplazar las estanterías centrales (góndolas)
UBICAR LAS CATEGORÍAS
Nuestra siguiente tarea es realizar un listado de las categorías (grupos de productos/servicios que los consumidores perciben como interrelacionados y/o sustitutivos en la satisfacción de una necesidad, entendiéndola en un sentido amplio), que vamos a trabajar. Por ejemplo: cosmética, higiene dental, medicamentos publicitarios, dietética,.... Una vez tenemos la lista, deberemos priorizar las categorías según nuestros objetivos y el tipo de producto.
Cuando se tengan definidas las distintas categorías que se van a exponer y se hayan priorizado deberemos situarlas en el punto de venta.
A la hora de situarlas tendremos en cuenta que:
1.- Hemos de reservar las zonas más calientes (cercanas al mostrador) para las categorías que hemos priorizado (porque tienen mejor relación ventas/rentabilidad, o porque nos proporcionan posicionamiento).
2.- Dado que la categoría medicamentos publicitarios aporta posicionamiento (diferencia a la farmacia de otros canales) y tiene peso en la facturación total le asignemos el espacio que merece, expondremos medicamentos publicitarios a la vista del usuario en zonas calientes (las estanterías situadas detrás del mostrador cumplirán esta función, además de impedir que sean directamente accesibles a los clientes).
Lo que principalmente buscamos con situar de una forma determinada las categorías es:
a).- Hacer que el cliente circule por la mayor cantidad posible de categorías.
b).- Rentabilizar la totalidad de la superficie disponible.
c).- Facilitar la compra al cliente, proporcionando el encuentro de aquello que necesita.
d).- Minimizar costes de almacenaje y reposición de productos.

Además, para llevar un orden lógico en la colocación de nuestras categorías comenzaremos por situar próximas las categorías cuyos productos se complementen mutuamente. Situaremos cerca productos complementarios para promover ventas cruzadas. Porque si el producto complementario (que deseamos aconsejar), se encuentra lejos será más difícil que nos acordemos de él. O si hemos de perder tiempo en ir a buscarlo, y hay más gente esperando, quizá no lo recomendemos. Así por ejemplo: emplazaremos juntos analgésicos orales y tópicos. Otra opción es situar una unidad del producto complementario junto al producto principal, por ejemplo colocar una "crema paras piernas cansadas" al lado de las medias de compresión

Algo que también condiciona la colocación de nuestras categorías será la naturaleza de los productos que la componen, ya que según cómo sean los situaremos en un sitio del lineal u otro.
Finalmente, una vez situadas las categorías, habremos de señalizarlas para facilitar su localización por los clientes, para ello pueden usarse cartelas.
EMPLAZAR GÓNDOLAS Y EXPOSITORES
El siguiente paso es decidir es dónde situaremos las góndolas y  los expositores.
Las góndolas y expositores deben estar dispuestos de tal forma que tanto por su situación, como por los productos que contienen provoquen que el cliente recorra la mayor superficie posible.
Por otro lado, aprovecharemos su movilidad para resituarlos cuando el recorrido no sea correcto, o cuando deseemos una disposición del espacio distinta que nos ayude a dinamizarlo.
GÓNDOLAS
Las góndolas son un tipo de mobiliario especialmente creado para presentar productos de autoservicio. Ayudan a exponer productos en zonas preferentes. De tal suerte, en ellas exhibimos diferentes productos, que hacemos rotar en función de nuestras necesidades, ya sea porque interesa sacar algún producto de nuestro stock, dar a conocer un producto nuevo, exponer ofertas y productos en promoción, sugerir artículos de temporada,...
Podemos observar 2 tipos de góndolas, las que tienen una altura de 1.35-1.40 m, y las que pueden alcanzar una altura de 1.50-1.60 m. En un espacio pequeño no podemos disponer góndolas altas, pues llenan el espacio y provocan una perspectiva más pequeña del mismo, (nos impiden la visibilidad del espacio y producen un efecto barrera).
Además, las góndolas dirigen la circulación en el interior del establecimiento, esto es, nos ayudan a modificar el recorrido de los clientes.
ISLAS DE PRODUCTOS
Se sitúan en zonas de tránsito dentro del punto de venta, para recordar y sugerir productos estratégicos y/o productos en promoción. Las islas se ubican fuera del lineal y sin ningún tipo de contacto con otros productos. Puede colocarse el producto sobre el suelo, separado del resto de artículos, o puede emplearse una pecera, o un expositor de suelo. Son muy útiles para hacer presentaciones en masa.
La presentación en masa llama la atención del comprador, suscitando un sentimiento de abundancia, de potencia, y en alguna medida, de euforia de compra. Así, cuando en el supermercado (y también en la farmacia, esperamos), observamos todos los lineales llenos y abundantes sentimos deseos de comprar, y en mayor cantidad.
En lineales y góndolas también se puede hacer una presentación en masa horizontal, empleando toda la longitud de una estantería para presentar un mismo producto, o varios de una misma familia.
PASILLOS
Finalmente, dediquemos unas frases a unos elementos que surgen tras situar góndolas e islas: los pasillos.
Los pasillos son las arterias del establecimiento. A través de ellos los clientes recorren toda la superficie de exposición de los productos. de su diseño y estado dependerá la facilidad de circulación y el acceso a las distintas zonas.
En contra de lo que se podría pensar, lo mejor no es disponer de pasillos muy amplio, ya que esto presenta 2 inconvenientes:
i).- Dejan mucho espacio "inutilizado", pues disminuye el número de metros de lineal.
Se dificulta la visión de los productos que contiene un lineal cuando el cliente circula próximo a la otra "orilla" del pasillo.
Sin embargo, tampoco los pasillos estrechos son la solución más adecuada, ya que provocarán la incomodidad del cliente, sobre todo en momentos de abundante afluencia de clientes. Se recomienda una anchura de 1.5 a 2 m. y que no se superen los 3, para no generar un flujo en 2 sentidos que divida los lineales de un lado y de otro.
Estas han sido unas reglas básicas para distribuir el mobiliario por el local. Aunque no hay una ciencia exacta que determine (para todos igual), cómo realizar una buena distribución del mobiliario en el establecimiento. Sí se cumplen estas reglas generales que acaban de leer.
 
¡AH! Y NO OLVIDEN QUE: 
1.- A la hora de definir la distribución de mobiliario se debe tener en cuenta el flujo de transito. La forma de colocar las estanterías y en general cualquier elemento empleado para la exposición de los productos entre los cuales circule la clientela influirá en su recorrido. 
2.- La clave para aumentar las ventas y hacer subir los beneficios mediante el merchandising reside en conseguir desviar la atención del consumidor de su objetivo original de compra.