domingo, 9 de diciembre de 2018

La aversión a perder y su empleo en ventas

Supongan que tienen estas 2 opciones y han de elegir una:
OPCIÓN 1: Por realizar una tarea le pagan 30 €.
OPCIÓN 2: Va a realizar la misma tarea de antes. Pero en lugar de cobrar los 30 € puede jugar: sacará una bola de una bolsa donde hay 4 bolas blancas y 1 negra. Si saca una de las bolas blancas le pagarán 40 €, aunque si saca la bola negra no le pagarán nada.
¿Cuál elige? ¿La opción 1? ¿La 2?
La mayoría de las personas escoge la opción 1 (al ser humano no le gusta arriesgarse). Sin embargo, si hubiesen escogido la opción 2, de cada 5 ocasiones (según lo que nos dice la ley de probabilidad de Laplace) 4 veces saldrá blanco y 1 vez negro. Esto es, en 4 ocasiones se ganarán 40 € y en otra no se gana nada. En total nos habrían dado 4 x 40 = 160 €. 160 / 5 = 32 €/Tarea.
No importa, por evitar el riesgo gustosamente pierdo 2 euros.
No obstante, les he contado la mitad de la historia. Permitan que les proponga otra elección entre 2 opciones:
OPCIÓN A: Pueden comprar el producto X (que usan todos los días) en el establecimiento de Antonio por 30 euros el envase.
OPCIÓN B: Pueden comprar el mismo producto X (exactamente el mismo envase) en el local de Bartolomé por 40 euros, pero entran en un sorteo: ¡UNO DE CADA 5 ENVASES SALE GRATIS!
Ahora elijan.
¡Hombre me puede salir gratis! A Bartolomé. Ésta es la respuesta mayoritaria. ¿Fue la suya?
De media Bartolomé nos cobra 160/5 = 32 €. Pero ahora estamos dispuestos a pagar 2 € para arriesgarnos. (Ver nota 1 al final de la entrada).
La idea de una posible pérdida juega un papel decisivo en nuestra toma de decisiones, nos sentimos más motivados para arriesgarnos por el pensamiento de perder algo que por ganar algo de igual valor.
La aversión a perder es utilizada durante el proceso de venta:
1.- Es muy usada en combinación con el principio de escasez:
Recordemos que hay 2 formas básicas de crear la ilusión de escasez:
a).- Limitar el número de unidades (se venden series limitadas de productos; se ofrecen un número limitado de unidades a un precio ventajoso; se comunica que determinado producto se va a agotar;…).
b).- Limitar el tiempo en el que la oferta está disponible (periodo de rebajas, Black Friday…). para ello se pone una fecha límite (más allá de la cual la oferta no existirá)
El comprador piensa: si no lo compro ahora pierdo esta oportunidad de adquirir ese producto/servicio en circunstancias tan favorables. ¡SI NO LO COMPRO SALGO PERDIENDO! Soslayando reflexionar sobre lo que se le ofrece, porque la escasez le hace creer que más adelante la oportunidad no estará a su alcance, lo que le hace desearla.
2.- Usar un periodo de prueba:
El uso de un periodo de prueba de un producto es una forma de aplicar la aversión a perder. Da la oportunidad (al consumidor) de percibir el valor real del producto o servicio y se crea altas probabilidades de que pueda generar un sentimiento de pertenencia respecto a él. Por ejemplo, si ser socio de Canal + conlleva una cuota de 30 €, después de haber probado durante 2 meses el producto, emocionalmente costará mucho menos pagar esos 30 € que si no se hubiera tenido la prueba gratuita. esto es, estamos dispuestos a pagar 30 € (por evitar desprendernos del producto), con mucha mayor iniciativa que si hubiésemos tenido que pagar esos 30 € sin haber hecho la prueba gratuita. Además, conforme se vaya acabando el periodo de prueba la aversión a la perdida se va haciendo más patente.
¿QUÉ INTERÉS TIENE ESTO PARA EL FARMACÉUTICO COMUNTARIO QUE TRATA DE VENDER, POR EJEMPLO, UN SERVICIO PROFESIONAL FARMACÉUTICO, O UN PRODUCTO DE SU SURTIDO?
Si se desea que alguien le compre cuando se es un nuevo proveedor (ante un cliente nuevo). O cuando se ofrece un nuevo producto o servicio. Se le está pidiendo al cliente que asuma un riesgo.
Como la gente está deseosa de asumir riesgos para evitar la pérdida no les diga qué ganaran si aceptan su oferta. En cambio, DÍGALES LO QUE PERDERÁN SI NO LA ACEPTAN.
Veamos algunos ejemplos:
1.- A la hora de vender el servicio de ayuda al cumplimiento con SPD.
Digan al cliente: si no se lo lleva:
Todos y cada uno de los días perderá tiempo: seleccionando la medicación que debe tomar en cada momento: sacando cada pastilla del blíster para tomarla y recogiendo (volviendo a guardar las cajas en su armario).
Pierde la posibilidad de estar seguro que toma la pastilla que debe en cada momento: persistirá el riesgo de equivocarse y tomarse la pastilla del colesterol por la mañana en lugar de la de la tensión; continuarán sus dudas (¿esto para qué era?) cada vez que le cambien el color o el tamaño de la caja de medicamentos, o el color o la forma de sus pastillas…
Pierde la opción de saber fácilmente (mirando el alveolo correspondiente a la toma y día) si ya se tomo su medicación. Seguirá surgiéndole la duda sobre si ¿está mañana me he tomando o no la pastilla?
2.- Otro ejemplo: A la hora de ofrecer un artículo complementario al que está comprando (realizar una venta cruzada).
Si no toma el complejo de vitamina B junto al analgésico, pierde la opción de recuperarse antes, y la oportunidad de reducir las dosis de analgésico (y el riesgo de reacciones adversas).
3.- La próxima vez que se invite a algún alto cargo de la Consejería de Salud a alguna jornada o congresos sobre servicios profesionales no digan “el seguimiento farmacoterapéutico ahorra 500 euros por año y paciente” (en medicación innecesaria, ingresos hospitalarios no programados y visitas a los servicios de urgencias).
Mejor digan, (denles el titular a los periodistas): “por cada paciente crónico polimedicado y con comorbilidades al que no se le haga SFT se pierden (se desperdician, se tira por el desagüe) 500 euros al año” (en medicación innecesaria, en ingresos hospitalarios y visitas a urgencias no programados).
El mensaje es el mismo. Pero la segunda opción se orienta hacia la pérdida lo que genera una persuasiva 3 veces superior. (Ver nota 2, al final de la entrada).
Incidan sobre aquello que el cliente potencial tiene posibilidad de perder. Debido a la adherencia con el arraigado status quo, va a estar más dispuesto a correr riesgos si sienten que algo que poseen está en juego.
ESTA AVERSIÓN A PERDER TAMBIÉN ES MUY ÚTIL PARA FIDELIZAR AL CLIENTE
Busque oportunidades para incorporar elementos de pérdida para el cliente en caso de que lo abandonen.
Otra forma de aplicar la aversión a perder: La personalización
La personalización intenta acercar la oferta de productos y/o servicios a los intereses y necesidades del cliente.
Dar a cada cliente un trato personalizado requiere disponer de un conocimiento profundo acerca del cliente. Ello pasa por establecer un diálogo con el cliente, una conversación.
No obstante, el cliente está dispuesto a compartir información con la esperanza de poder contar con ventajas, valores añadidos, recibir productos y servicios individualizados que le permitan no sentirse parte de la masa sino único.
La personalización permite superar las expectativas del cliente, diferenciarse de la competencia, estrechar la relación con el cliente, y por supuesto, retenerlo.
Si cambiara de proveedor el cliente perdería toda la personalización (el nuevo proveedor inicialmente "no le entenderá tan bien" como el antiguo). Podría recuperarla repitiendo todo el proceso (con el proveedor nuevo). Pero el cliente rechaza volver a enseñar al nuevo proveedor.
En consecuencia, cuantos más elementos que pueden perder les ofrezcamos (por ejemplo, consecuencia de la personalización) más soportan que les pidamos más.
Recuerden: el cliente podría obtener una ganancia neta rompiendo la relación, pero igual no. “PODRÍA” es la palabra operativa. La aversión a perder influye en el cliente contra el apartarse de nosotros. Los clientes son reacios a abandonar al viejo proveedor porque hacerlo significaría perder mucho tiempo, esfuerzo y oportunidades.
NOTA 1:
El ejemplo del comienzo del post ha sido una variación de un experimento de D. Kahneman y A. Tuersky.
Pidieron que se eligiera hipotéticamente entre una probabilidad del 0.8 de ganar 4000 $ (y una posibilidad del 20 % de no ganar nada) contra una ganancia segura de 3000 $. A pesar de que la alternativa arriesgada tenía un valor esperado mayor (3200 $) un 80 % de los sujetos escogió la alternativa segura de 3000 $.
Presentaron a continuación otra elección hipotética entre una probabilidad de 0.8 de perder 4000 $ frente a una pérdida segura de 3000 S. esta vez un 92 % de los sujetos eligió la lotería a pesar de que la perdida esperada era de 3200 $ (mayor que la pérdida segura de 3000 $).
A partir de este y otros experimentos Kahneman y Tuersky elaboraron la teoría de las perspectivas (Prospect Theory) y explicaron la toma de decisiones en contextos de incertidumbre. Uno de cuyos principios es:
“Los individuos muestran aversión al riesgo para ganancias y atracción al riesgo para pérdidas”.
Esta teoría llevo a Kahneman (Tuersky falleció unos años antes) a ganar el Nobel de Economía en 2002.
NOTA 2:
Investigadores de la Universidad de California constataron (en un experimento) que un grupo de propietarios de viviendas presentaban hasta un 300 % más de probabilidades de llevar a cabo mejoras recomendadas en eficiencia energética si se les explicaba que de no hacerlo continuarían perdiendo 50 centavos diarios, que si se les decía que realizando esas mejoras podían ahorrarse la misma cantidad de dinero. El mensaje orientado a la pérdida generó una persuasiva 3 veces superior.
POSDATA:
Esta entrada fue publicada originalmente el 9 de enero de 2016 en el blog “El rincón de Linimento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario